DIAGNOSTICO PATOLOGICO Y CLASIFICACION PROSTATICA
La próstata normal está compuesta por glándulas acinares y conductos dispuestos radialmente con un estroma fibromuscular que contiene vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. Los acinos prostáticos normales están revestidos por un epitelio columnar de dos capas celulares de espesor48. Los conductos prostáticos periféricos están revestidos por una capa de células cúbicas, mientras que los conductos centrales están revestidos por un epitelio de células transicionales que se fusionan con el epitelio de la uretra prostática.
CLASIFICACION TUMORES MALIGNOS PROSTATA (OMS)
Los ADENOCARCINOMAS constituyen el 98% de las neoplasias malignas encontradas en la próstata. Este tipo de cáncer es tan predominante que los términos adenocarcinoma, cáncer, tumor y carcinoma, cuando se usan en relación con la glándula prostática, se refieren a neoplasias de origen glandular. Aunque no existe un acuerdo generalizado, el término glándula hace mención a los acinis, conductos terminales o ambos, mientras que el término conductos hace referencia únicamente a los grandes conductos normalmente localizados en la porción interna del órgano. Macroscópicamente los adenocarcinomas pueden ser dificiles de identificar pero suelen aparecer como zonas firmes, pobremente diferenciadas y de color gris o amarillento. Son frecuentes las pequeñas zonas de necrosis. En el 75-85 % de los especímenes de prostatectomia radical se aprecian múltiples focos tumorales’9 lo cual revela un patrón de multicentricidad más que de diseminación intraglandular.
Microscópicamente el diagnóstico de adenocarcinoma prostático se basa en tres alteraciones:
A) ALTERACIONES DE LA ARQUITECTURA GLANDULAR: En la próstata normal las glándulas se sitúan de forma radial y alrededor de la uretra’85, sin embargo en el CP se distribuyen al azar y de una forma irregular. Generalmente los acinos malignos tienden a ser pequeños y a estar estrechamente adosados con escaso estroma interpuesto entre ellos48. Se encuentran presentes cristaloides eosinofilicos dentro de los acinos malignos aproximadamente en un tercio de los CP, particularmente en los tumores bien diferenciados. Estos cristaloides raramente aparecen en e! tejido benigno. La doble hilera de cé[u[as puede haber desaparecido u observarse como una fina capa de células de epitelio cúbico bajo, un acúmulo de las mismas, o como una proliferación del epitelio acinar paraproducir un patrón cribiforme. Estas alteraciones del epitelio acinar por si solas no son suficientes para establecer el diagnóstico patológico de CP. Algunos patólogos las denominan como carcinoma “in situ” mientras que otros creen que son cánceres invasivos en un estadio precoz.
B) INVASION: En los acinis normales e hiperpiásicos las glándulas se hayan rodeadas por una membrana basal la cual desaparece en caso de transformación nialigna. Este es uno de los primeros signos de afectación tunioral la cual se puede acompañar de una invasión estromal reconocible por la pérdida de la interacción acino-estroma, Puede existir una invasión vascular o linfática (dificil de reconocer en el tejido obtenido mediante RTU por la cauterización de los tejidos) la cual confiere al tumor un mal pronóstico.
C) ANAPLASIA NUCLEAR: Es el tercer y más importante criterio en el diagnóstico del CP. En el epitelio benigno las células poseen bordes celulares netos y se pueden observar pequeños núcleos redondos y vesiculares, pudiendo tener pequeños nucleolos18~’, En el CP las células son pleomorfas y con bordes vagos, los núcleos son más grandes, de diferentes formas y en la mayoría de las ocasiones poseen nucleolos, La cromatina se condensa en la parte periférica y hay vacuolización del núcleo.
Para poder diagnosticar un CP es necesario, como minimo, que la muestra de biopsia presente uno de los tres criterios mencionados anteriormente, siendo el más especifico la presencia de nucleolos.
Comentarios
Publicar un comentario